Lewis Hamilton mostró toda su clase en Alemania

Comparte

Una cátedra de manejo bajo presión dio el piloto inglés.

Partió en el lugar 14 remontó hasta concretar la proeza.

 

Escribe: René Durney C.  / Fotos: Mercedes Benz / Red Bull / Ferrari. 

No todos los días se viven días como el de hoy en el circuito alemán de Hockenhein, donde el piloto inglés Lewis Hamilton coronó una carrera de
leyenda al adjudicarse el triunfo en las últimas vueltas, tras haber partido en el lugar 14º en la grilla de salida.
El fin de semana había comenzado muy mal para el británico cuando el viernes, en las primeras pruebas de clasificación, el auto de Hamilton se
quedó parado en pista cuando el sistema hidráulico que comanda su caja de cambios fallo y el piloto comunicó por radio a sus mecánicos que las
marchas no entraban y que su Flecha de Plata iba perdiendo velocidad y que solo se movía por inercia.


Fue dramático, pues Lewis se bajó del auto e incluso intentó empujarlo para llegar con él a boxes y no abandonar en medio de la Q1. Obviamente, los
comisarios lo persuadieron a que eso era imposible y que debería resignarse a partir al final del pelotón el día domingo (hoy). 
Esto despejó el camino al equipo rojo de Ferrari, que comenzó a sacar cuentas alegres sobre las grandes posibilidades de estirar los puntos de ventaja
que Vettel tenía sobre el británico y que, prácticamente, podría ser Alemania el punto de inflexión para comenzar a asegurarse el campeonato de 2018
dado que después de esto solo restarían diez carreras para e término de la temporada.
Pero no contaban con tres elementos que resultaron determinantes para que la historia se escribiera de una forma tan, pero tan distinta.

En rigor, habrá que decir que el primer factor, acaso el más importante, fue el orgullo y el temple de Hamilton, que jamás da por perdida una batalla
y que es capaz de creer en sus propias capacidades y en la posibilidad de que cualquiera de las otras variables desfavorables puedan cambiar. La
segunda fue la caprichosa lluvia de esta estación veraniega, que puede engañar a los más certeros pronósticos metereológicos, excepto a los que
informaban al rincón de Mercedes Benz, el local. Conocedores de sus cielos, les dijeron al los de las Flechas dr Plata que se la jugaran en las últimas
vueltas con los neumáticos blandos con los que Hamilton había remontado hasta ponerse en el cuarto lugar, y que no los cambiaran por compuestos
para lluvia, como ya lo habían hecho los otros pilotos. Esto resultaría vital, pues la lluvia no llegó a caer en todo el circuito, sino que se concentró en
la zona de la curva 6 de los 4.574 kilómetros que tienen
las 67 vueltas del trazado alemán. 


Y el tercer elemento era el azar, ese que puede dar vuelta el viento y torcer el destino. ¿Quién podría imaginar que Sebastian Vettel, el tricampeón del
mundo, iba a cometer un error de principiante al perder la trayectoria en único lugar done el piso estaba mojado y que su «Cavalino rampante» iría a
estrellar el morro
En esos minutos, advertido por su rincón, Lewis echo pie atrás y decidió no entrar a boxes, ese a que ya había desviado su auto en los primeros
metros de la caletera que conduce hacia ellos.

Se jugó entonces la carta de los «avivados» y le dio un volantazo a su auto hacia la izquierda, pisó la
bandeja de pasto que lo separaba de la pista y volvió a ella, arriesgándose a una penalización de  cinco segundos que podría haber cambiado toda la
historia, lo que incluso podría haber favorecido a su co equipo (Valtteri Bottas) o su otro rival rojo (Kimi Räikkönen), quienes iban delante de Hamilton.
Pero como la F1 es una competencia de equipos, el pobre Bottas recibió por radio la orden de faciltarle la pasada a su compañero y de jugar de tapón
para quienes venían detrás de él. 

Todos los elementos jugaron a favor del británico, pero había que estar allí para aprovecharlos. 
Y Hamilton lo hizo. Incluso la posibilidad de la infracción al Apéndice L del Capítulo IV del artículo 4 del Reglamento Deportivo de la FIA, que dice
relación con el impedimento de volver a la pista cuando se ha optado por entrar a los pits. Los cuatro comisarios tenían todas las pruebas, sin
embargo,  atendiendo a que Hamilton  no puso en peligro a nadie con su maniobra, solo recibió una amonestación y no una penalización.

No obstante, Hamilton debió esperar casi res horas para poder celebrar definitivamente, ya que él y un miembro del equipo debieron comparecer ante
los comisarios y explicar lo sucedido. Como Hamilton admitió con sinceridad que se había equivocado debido a las confusas órdenes que recibió de su
rincón, los jueces optaron  solo por una reprimenda. 

Pero ni siquiera esa pequeña ayuda empañaron lo realizado por el inglés. Cabe anotar que en su fantástica remontada, Hamilton anotó tres vueltas más
rápidas al circuito. 
Y eso tampoco se ve todos los días en a Fórmula 1. 


 

Así llegaron 

Posición                             Piloto                                    Tiempo                                                   Puntos obtenidos

 

 

 

 

.


Comparte
PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com