Al volante del nuevo Range Rover Velar

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Lo probamos en Noruega en un circuito carretero de 400 km.

Llegará a Chile con un motor V6 de 3.0 litros y 370 caballos.

 

Desde Noruega, escribe: René Durney C. / Fotos y videos: RDC y Land Rover  

 

 

 

 

 

 

No es fácil la combinación extralujo-prestaciones offroad. 

Más aún cuando hay una tradición de casi cincuenta años produciendo vehículos que 

dominan a la perfección esta difícil ecuación. Ese era el desafío que Range Rover asumió 

en el desarrollo de su modelo Velar, que viene a ubicarse entre el Sport, que debutó en

2004, y el Evoque, cuya primera generación apareció en 2010.

La carrocería del Velar está construida con el sistema de Jaguar Lands Rover’s Lightweight

Aluminium Architecture (arquitectura liviana de aluminio). Es un todoterreno de líneas muy

atractivas en el exterior, con una silueta en forma de cuña (la de mejor coeficiente aerodinámico

de todos los modelos construidos a la fecha, con un valor de solo 0.32), en donde el techo cae

profundamente hacia la zona de cola, dándole una apariencia más cercana a un station wagon de

tamaño mediano de gran lujo, pero que bajo la chapa metálica esconde unas impresionantes

capacidades para sacarlo del camino y superar obstáculos que están más allá de la imaginación

de un conductor tradicional.

Pese a la experiencia de muchos años manejando este tipo de vehículos, nunca hay que creer que

uno ya lo ha visto todo. Eso me pasó en la prueba de más de 400 km que tuve la oportunidad de

realizar en Noruega, recorriendo uno de los circuitos carreteros más  bellos del mundo, entre los

fiordos y montañas de la parte noroeste del país nórdico.

 


Si partimos por el diseño, el Range Rover Velar es una estilización refinada de varios de los modelos

emblemáticos de la marca, cuyo primer ejemplar debutó en 1970. La parrilla debe ser, acaso, lo que

más recuerda el pasado, al mantener el nombre Range Rover con letras grandes sobre todo el borde

 del capó. 

Las luces delanteras también son una sofisticación (Matrix Laser-LED), ya que gracias a la combinación

de faros xenón  y trazos inferiores con ledes, la superficie total de los grupos ópticos es reducida con

respecto a la de todo el frontal. 

El paragolpes delantero aloja una gran toma de aire inferior en el centro, mientras que en los extremos

hay otra con dos elementos en forma de una celosía y unas luces de posición en la parte superior. 

Los grupos ópticos traseros tienen el mismo dibujo que los delanteros y están a los extremos de un 

gran rectángulo en el que se repite el nombre Range Rover a lo largo de todo el ancho, con caracteres

de gran tamaño.

La luneta trasera tiene una gran visera-alerón que aparte de su función aerodinámica, cumple el 

objetivo de facilitar la visión hacia atrás desde el interior, evitando los rayos solares en la parte superior.

El parachoques trasero es envolvente y de grandes dimensiones, con una protección en la pare baja y

dos salidas de escape cromadas de forma rectangular.

Ls manillas de las puertas están empotradas en la carrocería y tienen un mecanismo que las hace emerger

cuando se acciona el cierre centralizado desde la llave.

 Las dimensiones exteriores del Velar son 4.803 mm de largo, 2.145 de ancho, 1.665 mm de alto, y

2.874 mm la distancia entre ejes.

Interior, un lujo futurista

Entrar al Range Rover Velar es una sensación que no se olvida fácilmente. En como un paso al futuro, pues 

a primera vista no se ve ni el tablero ni una consola con instrumentos, ni equipo de audio. Sobre al túnel del

cardán solo hay una mando giratorio para seleccionar las marchas de la caja automática. Y en la consola 

central hay otro par de perillas que solo se explican cuando se da el contacto a través del botón de partida.

Es entonces cuando se iluminan tres pantallas en alta definición del sistema Touch Pro Duo: una detrás del

volante, en la que aparecen  las dos esferas del velocímetro y el cuenta vueltas (tacómetro) y en medio de

ambas, una gráfica con diversas funciones e información para el conductor, así como una reiteración

(a voluntad) del mapa de navegación que  puede llevarse simultáneamente en la pantalla central de la consola.

Esta última  está empotrada en el tablero y al accionarse el encendido, emerge con una leve inclinación para

evitar el reflejo de la luz exterior y ofrecer una visión óptima para el conductor sobre funciones como el audio

(encargado a la empresa británica Meridian, con 23 altavoces de alta fidelidad), el GPS de la navegación, la

comunicación a través de las aplicaciones del teléfono inteligente que haya a bordo y tecnología 4G para la

conectividad.

Pero lo más espectacular es la consola que une el tablero con el túnel, ya que también es una pantalla de

10 pulgadas, en donde  se accionan y controlan, ya sea en forma táctil o a través de las dos perillas giratorias

antes mencionadas, las  funciones del clima, con 20 opciones disponibles, que incluye masajes en los asientos.

Todo este despliegue de efectos visuales se complementa con el tapiz de cuero ya sea en tonos blancos, gris o

negro y con un sistema premium (Kvadrat) en el recubrimiento de los asientos, que presenta un material 

alternativo al cuero, con el cual se evita la transpiración (Suedecloth) y que permite una mejor distribución del

calor cuando se usa la calefacción de los asientos. 

El maletero tiene una capacidad de 673 litros

Seguridad y asistencia

En términos de seguridad y asistencia al conductor, el Velar dispone de seis airbags y sistemas de asistencia al

conductor, que incluyen un freno autónomo de emergencia (Autonomous Emergency Braking, AEB) que entra en

acción cuando irrumpe un peatón en forma intempestiva, o ante la inminencia de un choque con otro vehículo u

obstáculo. El conductor recibe además, una señal sonora cuando el sistema ha detectado la emergencia.

También tiene un sistema de cámaras que monitorean constantemente el desplazamiento del vehículo y que leen las líneas del

pavimento, de modo que es capaz de advertir al conductor que hay un desplazamiento fuera de la vía de circulación,

al tiempo que da pequeños volanteos para recuperar la trayectoria.

Un cámara lee también las señales de tránsito y mantiene encendido un círculo con la velocidad permitida en cada 

tramo por el que circula el vehículo. 

El limitador de velocidad adaptativa puede mantener al Velar a una velocidad variable con respecto al auto que vaya

delante, de modo que la distancia entre ambos móviles sea permanente, una herramienta muy útil cuando hay que

conducir en caravana en medio de un tráfico denso. 

El asistente de estacionamiento usa cuatro cámaras y sensores ultrasónicos para detectar un espacio libre para

aparcar y le ofrece al conductor efectuar la maniobra en forma automática. Si acepta, este solo debe accionar el freno,

el acelerador  y las marchas hacia adelante y la reversa.

En caso de llevar un remolque (de hasta 2.500 kg), un asistente ayudará al conductor a tener los parámetros ideales

para la trayectoria del rodado que arrastra, los que se reflejan en la pantalla de la consola.

Otra de las ayudas a la conducción son el control de descenso y el asistente de partida en subida.

Al volante

Probamos las dos opciones de motorización: el Diesel 2.0 y el V6 3.0 a gasolina, que tiene una potencia de 370 hp y

un par  torsional de 450 Nm, que será el modelo que llegará a Chile en el segundo semestre.

Se trata de un potente y suavísimo propulsor, como todos los que tienen una arquitectura en «V» , al que incluso  se

le puede  adicionar, a voluntad, un sonido deportivo. Con esta planta de fuerza, el Range Rover Velar logra ir de

0 a 100 km/h en apenas 5,7 segundos y su velocidad máxima llega a los 250 km/h. Posee una transmisión automática

ZF de 8 velocidades. Su consumo de combustible, según a marca, es de 9.4 litros para 100 km, es decir, un rendimiento

de 10,6 km por litro, con un global de emisiones de 214 g/km de CO2.

 

Sus números para la operación todo terreno son un despeje del suelo de 251 mm; ángulo de ataque de 28.8 grados;

23.5 grados de ángulo ventral y 29.5 grados de salida. Su capacidad de vadeo llega a los 650mm.  Dispone de 

amortiguadores de aire en las cuatro esquinas del vehículo. Hay tres modelos de tracción : Terrain Response 2,

All Terrain Progress Control y Low Traction Launch.

La suspensión de aire tiene la capacidad de adaptarse automáticamente a la velocidad de desplazamiento. Por ejemplo,

cuando se alcanzan los 105 km/h, la suspensión se baja 10 mm para no perjudicar la aerodinámica y el consumo de

combustible.

También puede bajarse en hasta 40 mm cuando se apaga el motor, a fin de facilitar la entrada al vehículo y la salida de él.

La conducción que hicimos por carreteras de alto estándar nos mostró que el confort de marcha es óptimo y que la

insonorización de la cabina es de alto estándar, lo que permite disfrutar al máximo del equipo de sonido a bordo, o del silencio mientras

se marcha a velocidad de crucero. En el caso de Noruega, donde hicimos esta prueba, la velocidad máxima era de 80 kilómetros.

En los tramos todo terreno que hicimos, una mención especial para las capacidades de ascenso y descenso sobre terrenos con

dificultad máxima, sobre tierra suelta y piedras, así como con hoyos de respetable profundidad.

El precio con el que llegará a Chile el nuevo Range Rover Velar todavía no está resuelto y dependerá de la o las versiones que se traigan.

En Inglaterra costará £44.830 libras esterlinas (unos $37.011.200).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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