Papelón de la FIA en Gran Premio de Bélgica.

Se dio ganador a Verstappen por la pole del sábado.


René Durney C. / Fotos: Daimler Global Media Site

Insólito final tuvo el Gran Premio de Bélgica, en el que se dio como ganador al piloto holandés Max Verstappen, luego
de la larguísima comedia de equivocaciones que cometieron los funcionarios de la FIA que estaban a cargo de la
organización de la carrera en el centenario circuito Spa Francorchamps. 
La copiosa lluvia que azotó durante todo el día a la zona de las Ardenas se intensificó al mediodía, por lo que los
comisarios  decidieron retrasar el comienzo de la prueba. Recién a las 14:20 se autorizó la salida de los autos a dar las
vueltas de calentamiento.

 

La cantidad de agua que había en la pista hizo que Sergio Pérez perdiera el control de su RedBull y destrozara la
suspensión y el tren delantero. Se pensó que el trabajo de reparación no alcanzaría a hacerse antes del inicio de la
carrera. Pero los mecánicos comenzaron a trabajar "por si acaso", dado que no había indicios de que a lluvia parara. 



Las 75 mil personas que había en el circuito aguantaban como podían el diluvio que a ratos paraba. Eso hizo que a las
15:25 se decidiera  autorizar una carrera de una hora. Pero la lluvia no cedía. Se decidió esperar y a las 18:07 se avisó
a los pilotos que la prueba largaría  finalmente a las 18:17. 


Los autos volvieron a salir a la pista detrás del auto de seguridad (el más visto de toda la tarde), con todo el pelotón en
la misma formación  de la clasificación del sábado. La pista ya tenía un poco menos de agua, pero no la suficiente para
que todos los que iban detrás de  Verstappen tuvieran ante ellos una cortina de agua en spray, levantada por las ruedas
del Red Bull, que provocaba una visibilidad cero para el resto del trencito.


El  auto de seguridad dio las dos vueltas de reglamento (y también las suficientes para que no se postergara el Gran 
Premio de Bélgica y para no devolver el precio de las entradas) y se retiró de la pista. Pero sin que nadie pudiera
adelantar a nadie porque  nadie veía nada, salvo Verstappen, se volvió a la bandera roja y la suspensión definitiva de la
carrera. 
Solución salomónica: se adjudicaría la victoria al ganó la pole el sábado, porque en las dos vueltas que duró el "sainete"
no se pudo competir; se asignó la mitad del puntaje a todos los que estaban dentro de los puestos puntuables en el
"trencito" y a cobrar.
Una vergüenza y un show impresentable.





Publicado en www.autoenter.cl.       /      Santiago de Chile, domingo 29.08.2021.-