Los probamos en Autódromo de Codegua.

Presentan mejoras en mecánica y diseño.

 

Escribe: René Durney C.

Dos en uno. Así fue el día en que Mazda presentó dos productos de su portafolio: el SUV mediano CX-5 y el pequeño
deportivo MX-5 dobles presentaciones en Mazda. El primero, en carretera desde Santiago a Codegua. El segundo, en
el autódromo de la pequeña ciudad sureña, ubicada a 72 km de Santiago.

 

 Partimos con el el CX-5, que incorpora un motor de 2.5 litros turbo con 227 caballos de potencia a 5.000 rpm y un par
torsional de 420Nm a 2.000 vueltas. El turbo de presión dinámica permanece activo en todo el rango de revoluciones,
generando un desempeño más homogéneo, evitando los cambios bruscos al acelerar.

Por primera vez en Chile, Mazda incorpora en el CX-5 el nuevo sistema de Control G-Vectoring Plus, que aumenta el confort
y la estabilidad en las curvas, minimizando ese molesto desplazamiento del cuello en los ocupantes. También mejora el
comportamiento del auto en superficies resbaladizas, en los cambios de pista y en las maniobras de emergencia a
velocidades medias y altas.


Las suspensiones también fueron modificadas y ofrecen una conducción muy placentera, como si se tratara de un auto de
menor tamaño. Las versiones 2.0 GT disponen de un sistema de monitoreo de punto ciego y de llantas de color gris oscuro.

La conectividad a bordo está soportada por las plataformas Apple CarPlay y Android Auto y una pantalla táctil LCD de 7
pulgadas. A esta se suma la Pantalla Activa de Conducción (a color) con información necesaria para el conductor.
Los asientos tienen tapiz de fino cuero de Nappa y tanto las superficies como los materiales usados son de alta calidad.

El precio del nuevo CX-5 GTX parte en los $22.890.000.

La pista para el deportivo.

Un deportivo en un autódromo es como un pez en el agua. Más aún si se trata de un clásico como el pequeño MX-5, un auto
de dos plazas con 30 años de tradición y ese encanto especial de disponer de tracción trasera con motor delantero, que
obligan a una manera distinta de conducción, ya que la dinámica en velocidad cambia con respecto a la mayoría de los vehículos
con las ruedas motrices en el eje delantero.

Este nuevo MX-5 llega con importantes modificaciones en su motor Skyactiv-G de 2.0 litros, que fue reconfigurado, para aumentar
su potencia a 181 caballos, es decir, 23 hp más que el modelo anterior, con un par torsional de 205 Nm a 4.000 vueltas. Su rango
de revoluciones pasó de las 6.800 rpm y el corte de inyección se produce ahora a las 7.500, con lo que aumenta la respuesta, el
rendimiento y la eficiencia. En la recta del autódromo pudimos comprobar la precisión del tacómetro en el corte de inyección en
el rango máximo y el notable trabajo de la transmisión automática de 6 velocidades.

Hay una disminución en el peso del bloque, los pistones y las bielas, al tiempo que se aumentó el ángulo de apertura de las
válvulas y el diámetro interno del colector de escape. También se mejoró la caída de los inyectores de combustible de alta presión
para optimizar el torque en cualquier nivel de revoluciones.


El escape produce ahora un sonido muy distinto y más “tuerca”, según la percepción de los amantes del ruido en  los autos
deportivos.

En el interior incorpora nuevas funciones de compatibilidad del sistema de infoentretención Mazda Connect, con las platataformas
Apple CarPlay y Android Auto para los teléfonos inteligentes.


En términos de seguridad dispone de cámara de retroceso, asistencia de frenado en ciudad y advertencia de fatiga en el conductor,
más todas las tecnologías del sistema i-Activesense.
El nuevo Mazda MX-5 viene en tres versiones, dos con techo de lona y la restante con uno rígido con precios de $20.990.000,
21.990.000 y 22.990.000, respectivamente.