La evolución lógica del popular hatchback.

Mayor espacio en el maletero y renovado diseño. 

 

René Durney C.

Después de varios años en el mercado y absolutamente identificado con compradores muy jóvenes, el Chevrolet Spark dio un paso adelante y va ahora en búsqueda de esos mismos clientes que hoy ya tienen familia y necesitan mayor espacio, pero siempre dentro de un segmento de autos de reducido tamaño, económicos en el precio, en la mantención y en el rendimiento.


Al agregarle un maletero de 390 litros, la silueta inconfundible del popular hatchback adquirió otra geometría, aunque en términos de diseño mantuvo el dibujo del Spark GT en el frontal, para seguir siendo muy juvenil.
Sus dimensiones exteriores son 3.995 m de largo, 1.597 mm de ancho y 1.522 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.375 mm, que permite un espacio justo para las piernas de los pasajeros del asiento trasero.


Para estar lo más sintonizado posible con las nuevas tecnologías, el nuevo Spark sedán incluye en su versión tope ($7.249.000) línea elementos avanzados en conectividad, como los sistemas Mylink compatibles con Apple CarPlay y Android Auto para los teléfonos inteligentes, así como cámara de retroceso y pantalla táctil de 7 pulgadas.


La versión de entrada ($5.790000) dispone de vidrios eléctricos delanteros, cierre centralizado, llantas de 14 pulgadas, frenos ABS y doble airbags delanteros. La intermedia ($6.599.000) agrega aire acondicionado, kit eléctrico completo luces DRL y neblineros.



Su mecánica ofrece un motor de 1.2 litros que eroga 81 hp de potencia a 6.200 rpm y un par torsional de 108 Nm a 4.800 rpm y una transmisión manual de 5 velocidades en todas sus versiones.